Sobre mí…

“TODO ES CUESTIÓN DE PROPONÉRSELO”

Esa es la frase que más me habrán escuchado decir mis amigos y una de las que mejor me define.

Soy Raquel y, si algo tengo claro, es que si me propongo algo y lucho por ello, lo puedo alcanzar. Es cuestión de tener claro el objetivo, no perderlo de vista y hacer lo posible por conseguirlo.

Cosas que me he propuesto y he conseguido en los últimos años:

  • Hacer la página web para el negocio de mi madre, Taller de Labores Realce
  • Hacer un curso de idiomas en el extranjero
  • Sacarme el carnet de conducir y comprarme un coche a los 18
  • Costearme los estudios que quería hacer en una universidad privada
  • Estudiar una doble licenciatura, con buenos resultados
  • Compaginar los estudios con varios trabajos
  • Feel comfortable talking to native Americans and other English speakers
  • Euskara Gaitasun Agiria gainditu, lehenengo saiakeran!
  • Falar português
  • Deutsch sprechen
  • Estudiar en Estados Unidos
  • Trabajar como consultora en proyectos muy interesantes
  • Participar en carreras populares (solo mi círculo más cercano sabe darle el valor que se merece a este reto)
  • Superar muuuchos baches personales
  • Viajar bastante
  • Hacer parapente
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Cómo cumplí mi sueño de venir a vivir a Brasil

Una de las grandes cosas que me propuse hace ya bastante tiempo fue la de vivir en el extranjero, volver a experimentar la sensación de rehacer mi vida desde cero en otro lugar, de sentir la necesidad de aprender a pasos agigantados, de adaptarme a una nueva cultura, de construir nuevas relaciones… Esas cosas que a la mayoría de los mortales le da pavor, a mí me emociona.

En 2012 conocí Brasil y pensé “es aquí donde quiero probar a vivir”. Y no sabría explicar muy bien por qué Brasil. Me atrajo el carácter de su gente y también las perspectivas positivas de crecimiento del país. Mientras los jóvenes recién titulados abandonaban España para buscar trabajo, recuerdo una conversación con un alto directivo brasileño del sector de la tecnología que decía “Nuestro problema es que necesitamos más gente formada, queremos crecer y la falta de talento joven es lo que nos frena”. Recuerdo también los comentarios de “queremos crecer, y ampliar nuestra planta, construir un par de edificios y el problema es que ya se van acabando los terrenos”. Supongo que eso, unido al carácter abierto y tranquilo de la gente, tuvo un peso importante en mi “amor” por ese país.

Finalmente, un año y medio después, acabo de empezar una nueva aventura en São Paulo, con una duración aún por definir… Y no me he plantado aquí con una mochila a buscar trabajo, ni he tenido necesidad de aceptar unas condiciones peores a las que tengo en Madrid, no he cambiado de sector. Simplemente, he conseguido que mi empresa me envíe a trabajar allí haciendo mi trabajo, con mayor responsabilidad y mejores condiciones.

¿Cuestión de suerte? Creo que no… Cuestión de proponérselo.

Detesto los “qué suerte tienes” cuando lo que hay detrás es determinación y esfuerzo. Mis billetes a Brasil no salieron de una tómbola, sino que son fruto de un plan y un trabajo continuo.

Quizás haya algún lector en la misma situación, queriendo buscar una oportunidad parecida, o quizás simplemente haya quien tiene interés por ver cómo he tenido “esta suerte”.

A continuación, algunas de las ideas que considero clave:

  1. Fórmate

Abre los ojos. Jamás conseguirás una buena oferta de trabajo en el extranjero si tu dominio del idioma no es total. No vale con “defenderse”. La empresa no es una ONG, no contrata a personas para formarlas en el idioma, busca personas capaces de desarrollar un trabajo idéntico al que podría desarrollar alguien local. Por lo tanto, si tienes claro que quieres ir fuera, a un lugar donde el idioma es diferente al tuyo, prepárate, fórmate y aprende. Esto conllevará renunciar a otros planes, pero si tienes claro que es lo que quieres, ¿no estás dispuesto a renunciar?

Y prepárate para demostrarlo. No hablo solo de títulos (que ayudan, pero no lo son todo), te digo que aproveches las ocasiones que tienes para demostrar que hablas las lengua. En mi caso, por ejemplo, lucí mi mejor portugués con los portugueses de la oficina, porque…¿de qué sirve saber algo si no lo demuestras?

  1. Busca un futuro que te acerque a tu objetivo

Para vivir una experiencia como esta no es siempre necesario cambiar de trabajo. Hay personas que para vivir este tipo de experiencias debe dejar su trabajo y buscarse otro en el lugar a donde quiere ir (con la dificultad que ello entraña). O, incluso, dejar un trabajo “fijo” para ir “a ver qué encuentran”. Esta es una opción muy válida y, sobre todo, muy valiente. Muchos otros sentirán vértigo ante esta opción e ignorarán su deseo de vivirlo. El caso es que hoy en día es muy posible tener esta experiencia y mantener tu trabajo. No es posible en todos los casos, está claro. Por eso, es un factor a tener en cuenta cuando estás valorando tu trabajo o una posible oferta. ¿Crees que este empleo puede acercarte a ese objetivo? Mi experiencia me dice que es más fácil en empresas pequeñas o medianas, pero con implantación internacional. Las empresas grandes muchas veces son tan grandes que trabajan casi de manera independiente entre las diferentes oficinas y no tienen necesidad de mover recursos. En las pequeñas, en cambio, es más probable que se abran vacantes que tú, mejor que nadie, puede cubrir por conocer ya la empresa.

  1. Exprésate:

Y esto es clave. Si quieres irte fuera, ¡háblalo e insiste si es necesario! Por supuesto, no hablo de contárselo a tus compañeros y amigos. Háblalo con tu jefe, o con el jefe de tu jefe, o con cualquier persona que consideres que puede tener poder de decisión.

Yo incluso lo suelo decir en el proceso de selección. Gestión de expectativas, se llama. “Estoy buscando un empleo que me permita X, Y y Z.”. Y una vez en el puesto, lo voy comentando con los responsables de la decisión. No hace falta ser muy pesado para que lo tengan en cuenta. Con hablarlo un par de veces, pensarán en ti cuando surja la oportunidad.

  1. Estate listo

Y así, el día menos pensado, llega el día en el que te ofrecen aquello que tanto tiempo has deseado pero…. “bueno, te irías en agosto, tendrías que cancelar tus vacaciones…y  tienes 3 semanas para prepararte y mudarte”. Y mi respuesta fue “claro, allá voy”. ¡Aún algunos se echan las manos a la cabeza porque renuncie a mis vacaciones de agosto! ¿Quién quiere estar de vacaciones pudiendo estar viviendo esa experiencia por la que lleva tiempo luchando? El año tiene otros 11 meses para las vacaciones, que dicho sea de paso, seguro que las puedo aprovechar mejor en Brasil. En definitiva, asume que si llega algo así, no habrá alfombras rojas, no será una transición fácil, será rápido y tienes que estar ya preparado para ello.

  1. Trabaja la red de contactos

Asegúrate que aquellos que están donde tú quieres estar te conocen, y tienen una buena opinión de ti. Si estás buscando un cambio de departamento, empieza a trabajar tus relaciones con ese departamento, especialmente con los responsables. Es bueno que te reconozcan cuando oigan tu nombre y más aún que piensen en ti ante una eventual necesidad de gente. Si estás buscando cambiar de oficina, de país o de empresa, ídem. Trabaja tus relaciones, son las que te abrirán las puertas.

Con esto no pretendo crear un decálogo de cosas a hacer. Es solo un breve resumen de aquellos elementos clave que a mí me ayudaron. Espero que resulte útil.

Un abrazo desde Brasil J

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¿Y tú?¿Tienes ambiciones similares?

¿Has conseguido algún logro similar y consideras clave algún otro elemento?

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